La Torá nos conecta al Arbol de la Vida. (Proverbs 3:18) " עֵץ-חַיִּים הִיא, לַמַּחֲזִיקִים בָּהּ ", entonces cómo podemos leer acerca de tantas maldiciones y enfermedades horribles éste Shabbat.
El secreto aquí es que las maldiciones, realmente no son maldiciones. Son una gran luz en forma cubierta.
Si alguien te avienta piedras, trataras de esquivarlas a como te sea posible, pero si sabes que éstas piedras tienen diamantes dentro de cada una de ellas, entonces pedirías por más. Las tomarías y no las dejarías ir porque sabes lo preciosas que son.
El parasha de Ki Tavo oculta muchos diamantes y trataremos de sacarlos un poquito más tarde. Los Israelitas estan a punto de entrar a la Tierra de la Leche y Miel y Moisés les dice que llegarán a ser una Nación, después, selecciona 6 tríbus para ir a la montaña de las bendiciones, Gerizim, y 6 tríbus para ir a la montaña de Ebal, para las maldiciones.
Entonces los Levitas empiezan a recitar una lista de doce maldiciones en voz alta. Cada una de esas maldiciones comienza con la palabra " אָרוּר ", maldito, y termina con " וְאָמַר כָּל-הָעָם, אָמֵן " excepto la primera que es dicha en forma plural " וְעָנוּ כָל-הָעָם וְאָמְרוּ, אָמֵן ", ésta, es para la Nación entera y los conecta en uno. Las siguientes once maldiciones estan en forma singular " וְאָמַר " "y toda la gente dice Amén."
Antes de la primera "maldición", estaban todos separados pero despues de ella, todos se convierten en uno. Una situación similar ocurrió en el Desierto cuándo la Nación estaba parada en la falda del  Monte Sinaí y fué dicho " ויחן־העם ", en forma singular.
Las once maldiciones tienen el poder de quebrar la negatividad como los once inciensos que el Gran Sacerdote solía quemar en Templo Sagrado. Recitamos éste proceso tres veces en nuestras conecciones diarias (Dos veces en la mañana y una en la tarde).
Los diamantes de los que hablaba estan en las cuatro palabras de " וְאָמַר כָּל-הָעָם, אָמֵן ".
La suma de las primeras letras de cada palabra es 32. La suma de las últimas letars es 320. La suma de las letras de en medio es 151. El Zohar nos revela que las primeras maldiciones en la Torá se encuentran en el libro de Leviticus, capítulo 26 y son 32 versos. Y los de éste parasha son 53 versos. El número total de maldiciones es: 98.
Las letras del principio " וכהא " suman 32 y es usado como un puente para conectar las maldiciones anteriores a la primera y a la última letra de la Torah " ב ל ".
Las letras del medio suman 151, que equivale a " מקוה " (el lugar del baño ritual que nos limpia de la negatividad espiritual).
La última palabra " אָמֵן ", Amén, es la herramienta espiritual más importante que tenemos. Este es el diamante. En Hebreo " יהלום " Ambas palabras equivalen a 91. " יקו " y "אדני" también suma 91. El primer nombre se refiere a los niveles superiores y no se nos permite leerlo como una palabra regular, y en su lugar, usamos el nombre inferior " אדני ".
Decimos Amén después de cada bendición. Esto se hace para conectar lo superior y lo inferior. Y extraer la luz específica de esa bendición para nosotros.
El Zohar y el Talmud dicen que la Luz que es revelada y extraída por una persona que contesta Amén a una bendición es más grande que la de la persona que dice la bendición. La razón es que con la palabra Amén, usamos los dos nombres de Di-s y con la bendición únicamente usamos un nombre. Cada Amén que decimos, crea un ángel que transporta la Luz hacia abajo. Angel in Hebreo es " מלאך " y también equivale a 91.
Ahora, porque usar maldiciones y como está conectado a nuestro sistema inmune?
Cuándo éramos jovenes y actuabamos tontamente algunas veces, nuestros padres nos gritaban y nos prevenían de las cosas malas que nos podían ocurrir si no corregímos nuestras acciones. Nos odiaban? No.
Ahora sabemos que estaban motivados por amor y cariño. Nos diéron: "en la cabeza" y nos amenazaban con castigos para prevenir que nos lastimásemos nosotros mismos.
Di-s trae a los Israelitas a la Tierra y les dice: (27:9) " הַיּוֹם הַזֶּה נִהְיֵיתָ לְעָם " ,"Hoy, te has convertido en una Nación". Ahora estan sólos, parados ante las puertas espirituales de la Tierra. José (Sefirah de Yesod) es enterrado allí y cuándo Abraham había venido a la Tierra, éste lugar tambien había sido su primer parada.
Este es el principio de la Nación y la conección a la Tierra. Di-s los esta dejando ir pero no sin antes inyectar la vacuna contra la negatividad y su conciencia,.
Los Levitas son los que sirvieron en El Santo. Lo que hacían se relacionaba con santidad. Esas maldiciones fueron recitadas para una propia ejecución. Tenían la fuerza en la voz que transportaba la Luz. Las maldiciones son las inyecciones de Luz que los Israelitas necesitaban antes de empezar su viaje cómo una Nación en la Tierra Santa .
La Torá nos dice cómo el Gran Sacerdote quita la negatividad de la Nación de Israel durante el proceso del Yom Hakipurim. El Cojen elige un chivo especial, pone la negatividad en la cabeza del chivo y lo envía con una persona, que pueda soportar la negatividad, hacia el desierto. (Leviticus 16:21). Los Levitas no estan envueltos en éste proceso.
Algunas comunidades tienen la tradicion de leer la parte de las maldiciones en voz baja o susurrante. Este es un gran error. debería ser lo opuesto.
Entre más claro escuchemos las maldiciones, más fuerte será el proceso de inmunización. Los Levitas decían las maldiciones en voz alta (27:14).
Nesecitamos escuchar las maldiciones perfectamente. Cada " אָרוּר " que escuchamos, vence la negatividad en nuestro interior, cada " אָמֵן ", purifíca.
KiTavo siempre se lee justo antes de Rosh Jashanah y nos da la mejor preparación para los dos días de Juicio. El número de maldiciones es: 98 y es equivalente a la palabra " צח " (limpieza brillante), y también la palabra " סלח " "perdonar".
No te pierdas la lectura de la Torá este Shabbat.

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